Muchos compradores internacionales creen que necesitan pagar en efectivo para adquirir una propiedad en el Sur de Florida. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Existen programas de financiamiento diseñados específicamente para compradores extranjeros.
Estos programas generalmente requieren un pago inicial más alto, entre un 25% y un 40%, dependiendo del perfil del comprador y del tipo de propiedad. A diferencia de los residentes en Estados Unidos, los bancos evalúan la capacidad financiera a través de ingresos, activos y referencias bancarias internacionales.
Esto permite a los inversionistas conservar capital y, al mismo tiempo, ingresar a uno de los mercados inmobiliarios más estables del país.
Con la estructura correcta, comprar una propiedad en Florida como extranjero es un proceso claro y accesible.